He aqui una de esas pequeñas historias podriamos llamar, en la que me remonto a los mas magico que mi mente es capaz de creer. Si, esas tierras en las que se entran por una puerta ancestral formado por dos sauces llorones centenarios, esas tierras en las que cuando caminas suena una musica que hace que tu corazon sienta algo que jamas sentiste con otra cosa, esas tierras mas deseadas que otra cosa en la que te crees inmortal y aunque lo seas por desgracia te encuentras solo y vagando por bosques en los que te tienes que resguardar de los arboles pues son tus perseguidores. Esas tierras querido lector, estan mas cerca de ti de lo que crees, estan dentro de ti, son de tu creacion y aunque creas que lo tienes todo te puedes encontrar muchas veces llorando en una esquina consolado por un orco que mato por necesidad y que tuvo la desgracia de haber nacido en ese cuerpo y no en uno de los elfos

 

Soy un golem sin voluntad propia, un arbusto de estopa que el viento arrastra a lo largo del camino. ¿A donde, dime, podria ir? Aqui por lo menos se han reunido algunos con los que tengo de que hablar. Algunos que no cortan la conversacion cuando me acerco.Algunos incluso que si no les gusto me lo dicen a la cara, no tirandome piedras por la espalda.
Voy contigo por la misma razon que fui con ellos, porque todo me da igual. No hay lugar al que crea poder dirigirme. No tengo meta que debiera hallarse al final del camino, camino simplemente hacia ese horizonte que pronto acabara...